Muebles de plástico: comodidad y larga duración

Muebles de plástico: comodidad y larga duración

Por su versatilidad, ligereza, facilidad de almacenamiento y de limpieza, los muebles de plástico son de lo más práctico que hay para hogares en los que la informalidad es lo que prima. Pero aunque por sus características parezca un mobiliario que resiste alto trajín, hay que tener unos cuidados básicos que garanticen su permanencia en el tiempo y una buena apariencia.

Es usual considerar los muebles de plástico como mobiliario exterior, en el que priman piezas como sillas, sillones playeros, mesas auxiliares, butacas y pufs. Estos muebles fueron pensados para resistir los embates del clima y el uso y el abuso que de ellos hacen los niños cuando se ubican en patios, jardines o terrazas.

Pero más allá de tener a los muebles de plástico como un elemento auxiliar al momento de recibir visitas numerosas, sus potencialidades en el campo de la decoración permiten que le den un toque informal, juvenil y desparpajado al entorno de su hogar de acuerdo con los colores, texturas, densidad del material y formas que ofrece este segmento de la mueblería.

En relación con los cuidados que hay que tener con este mobiliario, la limpieza juega un papel fundamental al ser muy fácil de asear, porque se pueden poner en fila y rociarlos con el chorro de una manguera para que elimine restos de polvo o de otras sustancia. En caso de manchas y pegotes, bastará con el uso de jabón y una esponja de textura un poco más dura de lo usual o con un trapo bañado en alcohol medicinal.

De otro lado, no todo con el mobiliario de plástico es una ventaja. Pese al gran número de hogares que ha optado por sillas y mesas plásticas como parte de la decoración interior, estos a la larga pueden restarle elegancia a espacios como la sala o el comedor porque nunca estarán a la altura o a la versatilidad que da la madera.

Cuando un mueble de plástico sufre un daño, por lo general se desecha en su totalidad, mientras que con los muebles de madera es más fácil cambiar piezas e incluso incorporarlas de nuevo. La oferta de pegantes industriales para todo tipo de maderas avanza cada vez más, mientras que en el plástico una reparación con soldadura o siliconas afea el aspecto del mueble o lo vuelve más endeble en el empate que se le haga.

De todos modos, los buenos muebles de plástico son muestra de versatilidad; duración ante las inclemencias propias de la corrosión y el desgaste; permiten contraste de formas y colores; muchos de ellos permiten luminosidad en los espacios cerrados y ahora se producen con características de mayor sofisticación que rebasan su apariencia de mobiliario para fiestas campestres.

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