Cómo crear la Habitación Ideal para practicar Yoga

Siempre me ha parecido que esto de tantos niños hiperactivos me resulta un tanto extraño, y viendo que el mío comparte muchos de los rasgos que se asocian a este tipo de comportamiento he preferido optar por otra forma de ayudarle a mejorar su atención y concentración.

Así que pensé en el Yoga y la Meditación, a mí son dos técnicas que me han ayudado mucho, al considerarme también una persona con un alto índice de hiperactividad. La práctica de Yoga me ayudó mucho a aprender a relajarme y encontrar un equilibrio interior que nunca antes había experimentado.

Es cierto que al principio pensaba que lo del Yoga para niños iba a ser una actividad un poco inapropiada para un niño de cinco años, pero cambié de opinión al leer un libro de Yoga para niños que compré en Ediciones Aljibe.

Di con el libro al visitar su amplio catálogo de libros, con razón es una editorial que está a la vanguardia en la publicación de libros de educación a nivel estatal y con una importante presencia en todos los países de habla hispana.

Se trata de una editorial que nación en Málaga en 1990 con vocación de atender especialmente el campo de las Necesidades Educativas Especiales.

Entre sus publicaciones se encuentran libros sobre discapacidad, libros de pedagogía, libros sobre autismo y libros sobre dificultades de aprendizaje, así como este libro sobre Yoga que me convenció finalmente de empezar a practicarlo en casa con mi peque.

Consejos para convertir tu Salón en el Espacio Ideal 

Una de las primeras cosas que hice además de comprar la ropa adecuada y el mat o esterilla fue recopilar consejos de otras madres que también practicaban Yoga en casa con sus peques para que me dieran algunos consejos sobre cómo disponer el espacio de la forma más adecuada.

Muchas hicieron hincapié en la importancia de una buena ventilación, y es que los lugares al aire libre suelen ser los mejores para la práctica de Yoga, ya sea en la playa, el parque o el campo.

Ahora bien, si no es fácil acceder a este tipo de sitios, siempre podemos recurrir a un jardín, terraza o habitaciones en las que se puedan abrir un par de ventanas y puertas y permitir así que corra el aire. Casi todas me desaconsejaban lugares con aire acondicionado, pues en ellos solo se recicla el aire y no permite que tu cuerpo respire nuevo oxígeno.

Otro de los aspectos importantes es la iluminación, la verdad es que este era un aspecto que sabía de antemano que era importante y sobre todo si tenía pensado practicar Yoga durante el día.

La iluminación es una forma directa de influir en el estado de ánimo, el Yoga con mucha luz ayudará a despertar tus sentidos y te energizará y, en caso de practicarlo por la noche, con una luz tenue ayudará a un mayor descanso y a una relajación gradual.

El sonido que iba a elegir también me parecía importante, sabía que iba a elegir algo que le gustara a mi hijo y que le hiciera sentirse bien. Por otra parte, sería música relajante que es la mejor para que cuerpo y mente se dispongan al descanso y a la tranquilidad.

Y, sin duda, el propio espacio diáfano y lo suficientemente amplio como para podernos mover abiertamente. Una de mis amigas me había dicho que una buena idea para medir el espacio consiste en acostarte en forma de estrella de mar y asegurarte de que al menos exista un metro de espacio entre tus extremidades y la pared.

También despejar el área en la que desarrolles la actividad es una buena forma de preparar la estancia elegida para que no haya ningún elemento u objeto que pueda actuar como un distractor.

Con todo esto en mente y siguiendo las detalladas descripciones de ejercicios y posturas que me recomendaban en el libro de Yoga para niños empecé la práctica con mucho entusiasmo.

Al principio, no puedo decir que mi hijo lo encontrara especialmente divertido pero una vez que se lo planteé como un juego y como un reto y le contaba historias asociadas con cada postura empezó a engancharse a la práctica y poco a poco no solo ganó en elasticidad, sino que muchos profesores venían a preguntarme cómo había conseguido que diera un cambio tan sorprendente.

No tardó en correrse la voz entre otras madres y padres, de hecho lo último que ha llegado a mis oídos es que están pensando en programar el Yoga como actividad extraescolar para el próximo curso.