Kintsugi, el Arte Japonés de Reparar Objetos Rotos

La arquitectura es una de mis grandes pasiones, el diseño de espacios y objetos ha ido pasando de ser una afición a toda una pasión de la que hace tiempo que he conseguido vivir.

Todo empezó con mis viajes a Asia donde encontré todo tipo de estilos y objetos que despertaron mis sentidos, me convertí una coleccionista de los pequeños detalles y aprendí a integrarlos en las claves de los estilos de decoración más occidentales.

Empecé trayendo baúles de China, al principio me faltaban muchos conocimientos, pero, por suerte una amiga me habló de Star-Cargo, una empresa de trasporte aéreo de mercancías nacional e internacional que normalmente, entre otros servicios, se utiliza para mandar mercancías que, debido a su naturaleza o su uso, cuando se necesitas un medio de transporte rápido.

Entre dos aeropuertos se forma una ruta aérea, que suele ser operada por varias compañías aéreas, a pesar de esto, siempre hay diferencias entre unas y otras, ya sea porque unas ofrecen mejores precios o porque tienen una ruta más rápida, sin escalas o con menos escalas o porque tienen aviones más grandes, que permiten realizar envíos de mayor cantidad de kilos o con unas dimensiones mayores.

Lo mejor de esta empresa es que cuenta con una amplia experiencia, y conocen los pormenores del servicio y por eso siempre utilizamos la compañía que se adapte mejor a lo que necesitas y te garantiza que lo que envías llega sin ningún problema.

La documentación que se utiliza para los envíos aéreos es diversa, una vez más dependiendo del tipo de mercancía, se tiene que emitir de un tipo u otro.

Pero hay un elemento común, el conocimiento aéreo (Airway Bill), este documento es similar a un billete de avión de un pasajero y en él se indica el expedidor y receptor del envío, las características de la mercancía para su manejo durante el trasporte y otra información relacionada con los trámites de aduana y con la facturación del envío.

Objetos que te recuerdan la Importancia de la Resiliencia

Si bien, empecé trayendo baúles con los que empecé a decorar no solo mi casa si no la de amigos y hasta empecé a tener algunos encargos, lo que realmente marcó la diferencia fue cuando conocí el arte japonés de reparar objetos rotos.

La primera vez que vi uno de estos objetos me quedé embobada, sencillamente me encantó y no solo por su carácter estético sino por lo que simboliza. Este arte consiste en reparar objetos rotos enalteciendo la zona dañada al rellenarla con oro.

En Japón creen que cuando algo ha sufrido un daño, tiene una historia y se vuelve hermoso. El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, y posterior rociado con polvo de oro se denomina Kintsugi.

El resultado es que la cerámica no solo queda reparada, sino que es aún más fuerte que la original.

Además, se trata de un objeto que enaltece y mejora cualquier estancia, le da un contenido más allá de lo bien que pueda combinar con el resto del mobiliario.