Lo más importante a tener en cuenta en una reforma

Todavía era muy pequeño en los noventa, pero aún recuerdo una serie que marcó la vida de muchas personas, “Manos a la obra” protagonizada por Manolo y Benito, una pareja de obreros muy divertida que iban haciendo chapuzas relacionadas con la construcción y que siempre salían mal de una manera o de otra. Desde entonces, cuando alguien hace una obra o reparación mal o descuidada, se le llamaba de forma graciosa Manolo o Benito.

Pues bien, resulta que casi veinte años después de la retransmisión de la serie, estamos asistiendo a la creación de una generación de manolos y benitos, es decir, de personas que hacen chapuzas que acaban saliendo mal. Y esto se debe a la gran cantidad de tutoriales que circulan por internet, y que explican cómo hacer una obra o reforma de una manera “fácil o sencilla”.

El resultado de estos trabajos acaban siendo chapuzas que encarecen las reparaciones y acaban generando más gasto que ahorro. Esto se debe de acabar, ya que cuando no sabes hacer algo, lo mejor es llamar al experto. Porque es como cuando tienes que ir a Juicio, si tienes que representarte tu mismo, tienes el 100% de probabilidades de perder, y sino miren lo que le pasó a Mario Conde.

Por tanto, más vale planear bien una reforma que hacerla tu mismo sin saber realmente los riesgos que tiene. Para evitar estos riesgos es mejor contratar a empresas como Grupo Navitec, una empresa de reformas en Pamplona, integrada  por arquitectos técnicos e ingenieros de edificación, con más de 20 años de experiencia en el sector de la construcción en Navarra.

A pesar de todoí, siempre hay gente que sorprende y acaba haciendo las reformas el mismo, lo que es claramente algo admirable porque no es nada fácil términar una reforma con éxito. En el artículo de hoy os traemos los tres puntos más importantes que tienes que tener en cuenta a la hora de hacer una reforma en casa o la oficina.

Tres claves para tener éxito con una reforma

En primer lugar, la organización es la clave. El mejor método para organizar los espacios de uso es agruparlos según la compatibilidad de las actividades. Puedes hacer dos grupos: los de día y los de noche. En el primero podrías situar las actividades sociales de la casa, y en el segundo grupo puedes incluir las actividades privadas. Si tu casa tiene una escalera debes analizar si conviene instalarla en uno o varios tramos. Los baños y cocinas es mejor agruparlos en núcleos que concentren instalaciones, de forma que se optimazará el recorrido.

En segundo lugar, hay que tener coherencia y sentido común. Esto quiere decir que hay que planear la ubicación de los muebles y objetos antes de hacer la reforma, ya que solo de esta manera habrá coherencia. Si estudias la distribución en función al equipamiento, evitarás las temidas circulaciones cruzadas. A todos nos molesta atravesar un ambiente en diagonal, ya que se le resta funcionalidad y espacio. Si cuentas con poco espacio, la coherencia parte de salirse de lo convencional para maximizar las posibilidades de la casa. Por ejemplo, la cocina se puede expandir hacia el pasillo para ceder más espacio a la zona de estar. Así conseguirás que tu casa parezca más grande.

En tercer, y último lugar, hay que cuidar de la responsabilidad, el confort y el ahorro energético. Tu reforma debe contemplar aislar fachadas, cubiertas, forjados, medianeras, cerramientos en contacto con espacios no calefactados y cambiar ventanas. El fin último debe ser que tu casa tenga una temperatura estable en todas las épocas del año y que tu gasto en calefacción y electricidad disminuya. Si tu piso es antiguo, renuévalo para evitar que sea un coladero de energía.