Zapateros

La vida, por fin, me ha dado una gran lección en lo que a mi afición se refiere. Soy una compradora compulsiva de zapatos, botas, zapatillas, sandalias y cualquier otro tipo de calzado. No he llegado nunca a contar cuántos pares tengo pero os puedo asegurar que son demasiados, aunque no me había dado cuenta hasta ahora que mi marido empezó a quejarse por ver siempre alguna pareja tirada por el suelo de la habitación, por los bajos del armario e incluso en el baño.

Hace un par de semanas me dio un ultimátum: o recoges los zapatos y dejo de verlos por todas partes o empiezo a tirar pares y pares a la basura hasta que te quepan todos dentro de un zapatero. Eso hizo que me pusiera a recoger como loca pero, por más que guardaba y amontonaba zapatos seguía encontrando pares por todas partes. Llegó un punto en el que cada vez que abría el armario, la montaña de tacones me atacaba, y eso me hizo llegar a la siguiente conclusión: tengo que tirar zapatos y comprarme un zapatero más grande. A ver si así, con las dos cosas, consigo que reine el orden de nuevo en casa.

Y es que no puedo evitarlo, es ver alguna marca que me gusta en el escaparate de algún establecimiento y tengo que entrar a ver qué encuentro. De hecho, en mi navegador de Chrome tengo un enlace directo a Calzados Luz, la tienda online que todas queremos tener como referencia, que tiene zapatos de las mejores marcas: Martinelli, Fluchos, Callaghan, Pikolinos, Panama Jack, etc.

Ahora bien, lo que yo quiero es poner un buen zapatero en el dormitorio y, si es necesario, otro en la entrada a modo de recibidor, porque los he visto en Ikea y son la mar de apañados.

Zapateros Modernos

Por un lado tenemos los típicos zapateros que parecen una cómoda de dormitorio, por otro los abatibles y por otro los modernos que ahora están diseñando las mejores firmas. En este artículo encontré muy buenas ideas la verdad, pero como hay que hacer una elección, he decidido empezar descartando los muebles de estantería porque no siento que esté todo ordenado si veo los zapatos de buenas a primeras nada más entrar en la habitación. Prefiero un armario con puertas, que no se vea lo que hay dentro.

Tampoco me gustan los armarios zapateros cubiertos de tela. Me dan la sensación de que son muebles desmontables o para llevar, tipo plegables, no me aportan durabilidad y tampoco me gustan estéticamente.

Otro tipo de muebles a descartar son los zapateros con imágenes de fotografías tipo mural en la parte delantera, porque luego te cansas de ver esa imagen y, o lo tiras y te quedas sin mueble, o te toca aguantarte y verlo todos los días.

Lo que sí me gusta es lo de poner un zapatero en la entrada porque me parece cómodo poder entrar en casa y cambiarte directamente y, además, los hay muy bonitos y espaciosos. Por ejemplo, se puede poner el típico armario lleno de lejas para poner calzado, o el zapatero a media altura debajo de un bonito espejo, e incluso un pequeño banco cuyo asiento es una especie de arcón donde puedes guardar zapatos. Este último me gusta especialmente porque así están recogidos, no se ven, y encima el mueble tiene una doble función. Es muy posible que opte por esta idea ¿y vosotros, qué pensáis?