Mudanzas con muebles ¿merecen la pena?

Si hay algo tedioso en una mudanza es transportar los muebles. Yo soy partidaria de que, si no les tienes demasiado apego o no son excesivamente caros, adquieras muebles nuevos para tu nuevo hogar por dos motivos bastante sencillos de comprender: economía y comodidad.

Cuando hablamos de comodidad creo que está bien claro a qué nos referimos porque estar pendiente de llevar y traer muebles, tanto si contratas a una empresa como si lo haces tú mismo, es un engorro, y lo de “economía” lo vamos a explicar ahora mismo. Desde hace algunos años una gran parte de nuestra sociedad ha venido comprando muebles de Ikea,  o de otras empresas cuya ideología es similar, que no han resultado demasiado caros (aunque este punto depende mucho de la economía familiar de cada uno).

Unos conocidos míos reformaron casi toda su casa hace menos de dos meses y se compraron los muebles del dormitorio por menos de 200 euros y los del salón por menos de 300. Este tipo de mueble está muy bien cuando eres de los que quieren cambiar de mobiliario y decoración cada cierto tiempo porque el coste no es muy elevado. Personalmente tengo muebles de Ikea en el salón desde hace 4 años y aún los tengo perfectos, como el primer día, y sólo me gaste 150 euros en ellos (mesita supletoria, mueble para el televisor y lejas de estanterías) por lo que no me resulta un trauma cambiarlos cuando me canse de ellos.

El coste de contratar a una empresa de transportes para realizar la mudanza de tus muebles puede resultar algo elevado si tenemos en cuenta el precio de dichos muebles. Ahora bien, cuando hablamos de mobiliario de alta calidad, madera maciza y/o acabados extraordinarios la cosa cambia y la mudanza empieza a merecer la pena.

Mi madre es una mujer que jamás ha tenido que hacer una mudanza. Nació en una planta baja que luego transformaron en un edificio y ha vivido en el mismo sitio toda su vida. Cuando se casó con mi padre compraron unos muebles de esos que ya no se fabrican: impresionantes, que les costaron sus buenos dineros, de madera de nogal rojiza preciosa, y con una decoración exquisita en los acabados. Ahora, tras 67 años, han decidido mudarse a una casita mucho más pequeña que, para los dos (mi padre y mi madre) les es más que suficiente, con una pequeña terraza que era lo que realmente querían ambos y ha llegado el momento de la mudanza. EL resto de mobiliario se queda donde está, en la casa actual y viene de regalo con la misma para aquellos que la compren, pero el mobiliario del salón les he dicho que se lo lleven porque es una maravilla y ahora que se lleva mucho todo lo “Vintage” puede ser una pasada redecorar la casita con ellos. Les he recomendado esta empresa de mudanzas en Córdoba, TSR porque es la empresa que hizo mi mudanza cuando me casé y tengo muy buenos recuerdos tanto de su equipo como de su trabajo, muy cuidado y profesional.

En un caso como este, ese gasto económico merece la pena pero porque los muebles también la merecen, en cambio, en la mayoría de mudanzas actuales el valor del mueble en el estado en el que se encuentra actualmente suele ser inferior al gasto que se va a realizar en dicha mudanza y, por tanto, no merece la pena hacer todo ese trabajo y sale más a cuenta pensar en adquirir mobiliario nuevo.

La nueva vivienda la encontraron gracias a este artículo de Property Secrets donde recomendaban una inmobiliaria que ofrecía un servicio integral a un precio inmejorable y con respecto a ellos tampoco hay queja porque se adecuaron en todo momento al presupuesto de mis padres y buscaron algo que se adecuara también a sus necesidades así que, también recomiendo a Fresno Inmobiliaria si buscáis piso en Madrid.