Cada vez más propietarios deciden construir una piscina en sus hogares para refrescarse, relajarse o incluso realizar deportes acuáticos. Si cuentas con una piscina particular en tu terraza, puedes realizar celebraciones en este lugar, ya que es idóneo para reunirte con tus seres queridos. Con esta instalación puedes evitar el calor, ya que algunos propietarios no pueden desplazarse a la playa porque se encuentra alejada de sus viviendas o en esa ciudad no hay.
No te preocupes por el espacio, porque los expertos diseñan la piscina a medida para que encaje perfectamente en ese lugar. Te encantará disfrutar de tu piscina, pero es importante que esté en perfectas condiciones. Si en algún momento te das cuenta de que hay una fuga de agua, debes saber que es un problema que se debe solucionar lo antes posible porque provoca un gasto innecesario de agua y supone un problema ambiental.
Es fundamental saber que una fuga es un inconveniente porque puede suponer gastos innecesarios, daños en la estructura, sobreesfuerzos en el sistema de filtración o incluso deterioro del terreno. Es importante identificar una fuga a tiempo para ahorrar dinero, evitar trabajos complejos y alargar la vida útil del vaso. Si quieres mantener la instalación de tu piscina en perfecto estado, este post te resultará muy útil. En este artículo te explicaremos cómo detectar una fuga por ti mismo, qué pruebas hacer, qué señales revisar y los motivos para llamar a un especialista.
¿Cuáles son las señales de alarma?
Antes de realizar pruebas específicas, hay ciertos indicios que pueden alertarte sobre la presencia de una fuga. A continuación te explicamos cuáles son esas señales de alarma.
–Nivel de agua: descenso continuado e inexplicable del nivel del agua, más allá de lo que correspondería a la evaporación o salpicaduras.
–Zonas húmedas: si notas presencia de charcos, zonas húmedas o manchas de humedad alrededor de la piscina o zona de depuradora.
–Funcionamiento continuo o excesivo del sistema de filtración/pompa: si notas que la bomba no para, o que entra agua nueva frecuentemente.
–Problemas en el equilibrio del agua: caída frecuente del nivel, variaciones químicas constantes o necesidad de rellenar repetidamente. Los expertos explican que una fuga puede afectar al pH, cloro, etc.
Si observas uno o varios de estos síntomas, debes ponerte en contacto con los expertos para realizar pruebas de diagnóstico.
¿Cuáles son los métodos caseros para detectar fugas?
Cuando la fuga no es visible a simple vista, es importante realizar estas pruebas caseras, porque brindan una primera aproximación para determinar si hay pérdida de agua real.
Prueba del cubo
Es uno de los métodos caseros más sencillos para descartar que la pérdida de agua se deba simplemente a la evaporación. Para realizarla, debes llenar un cubo grande con agua de la piscina hasta 1–2 cm por debajo del borde, y colocarlo en uno de los escalones sumergidos de la piscina. Después, marca el nivel del agua del cubo (con cinta impermeable) y también marca el nivel del agua en la pared de la piscina.
Es fundamental que apagues la bomba y cualquier sistema de rellenado automático, y esperes 24 horas, sin usar la piscina. Debes comprobar los niveles de agua porque, si el agua de la piscina ha bajado más que la del cubo, hay indicios de fuga. Este método brinda una serie de ventajas, ya que es un método económico, sencillo y no requiere herramientas especiales.
Pero no localiza dónde está la fuga, pues puede dar falsos negativos si hay evaporación, lluvia o diferencias de superficie entre cubo y piscina. Esta prueba es idónea como primer filtro, pero si indica fuga, conviene seguir usando métodos más precisos para localizarla.
Revisión del perímetro del vaso
Acompaña la prueba del cubo con una revisión del entorno de la piscina, por lo que revisa el perímetro del vaso. En esta revisión busca grietas visibles, fisuras en las juntas, abombamientos, separación de piezas, humedad en juntas o rodapiés. Lo mejor es que observes la zona de la depuradora, tuberías, conexiones y pasos de mangueras. Un síntoma de fuga es si aparecen charcos persistentes en el suelo contiguo a la piscina o mojado irregular del terreno. Este paso ayuda a decidir si la fuga es superficial o más profunda.
Prueba con colorante
La prueba del colorante permite localizar con precisión el punto por donde el agua se escapa. Para realizar esta fuga, debes apagar la bomba y cualquier sistema que genere circulación. Después usa un tinte especial para detección de fugas (muchas tiendas de piscinas lo venden) y añade pequeñas gotas de colorante cerca de juntas, skimmer, luces, boquillas, esquinas o grietas. Si el colorante se dirige hacia una grieta, eso indica el origen de la fuga. Este método es idóneo si la fuga está en el vaso (liner, poliéster, obra) o en puntos de unión.
Test con bomba encendida
Si la pérdida de agua aumenta notablemente cuando la bomba está en marcha, es posible que la fuga esté en tuberías, válvulas, filtro o conexiones internas. Para hacer la prueba, debes llenar la piscina al nivel habitual, marcar el nivel como en la prueba del cubo y activar la bomba sin añadir agua. Tras 24 horas, comprueba si el descenso ha sido mayor que en la prueba con bomba apagada, ya que una diferencia significativa indica fuga en el sistema hidráulico o tuberías.
Consejos para realizar las pruebas
Si quieres realizar los métodos caseros con éxito y asegurar fiabilidad en los resultados, debes considerar algunos factores. Primero, debes analizar el tiempo, porque debes evitar realizar las pruebas en días de lluvia, viento o con muchos bañistas, pues estas condiciones pueden falsear los resultados.
Antes de realizar las pruebas, hay que apagar totalmente la bomba y los sistemas automáticos de rellenado. Lo ideal es que uses un cubo o recipiente, preferiblemente de dimensiones similares a la piscina, y marques claramente los niveles de agua con cinta impermeable o marcador. También es importante que documentes la fecha, hora, nivel previo y posterior. Si vas a ponerte en contacto con un experto, debes mostrar estos datos, ya que serán útiles para conseguir el mejor diagnóstico.
Ventajas de detectar fugas a tiempo
Los profesionales de la empresa Rama piscinas, especialistas en rehabilitación y construcción de piscinas, nos explican las ventajas de detectar la fuga rápidamente:
–Ahorro de costes: ahorras agua y optas por la sostenibilidad. Es importante evitar pérdidas innecesarias de agua, especialmente en zonas con restricciones hídricas.
–Evitas sobrecarg: si el equipo repara la piscina, puedes evitar sobrecarga de bomba o exceso de cloro.
–Evitas perder valor inmobiliario: si quieres vender la propiedad, debes saber que una piscina con fuga continuada puede perder valor inmobiliario. Desde 20minutos explican que “una piscina interior suele dar un retorno del 50% de su inversión”. Por eso, es esencial que esté en perfectas condiciones y seguir un mantenimiento constante.
Motivos para acudir a un profesional
Aunque los métodos anteriores sirven como diagnóstico inicial, no siempre bastan. Es importante que te pongas en contacto con un especialista si la fuga no es evidente con pruebas caseras. Los motivos para acudir a un experto en este sector son:
-Hay descenso importante de agua, pero no se detecta rotura visible ni colorante.
-Crees que la fuga está en tuberías subterráneas, sistema hidráulico interno, desagües o zonas de difícil acceso.
-Quieres una localización precisa.
-Deseas una reparación profesional, ya que los expertos utilizan equipos técnicos avanzados. El equipo utiliza pruebas de presión, geófonos, cámaras subacuáticas, inyecciones de selladores, sellado sin vaciar agua, etc.
Usan los productos más idóneos, por ejemplo, si la fuga no es grave, puede usar productos selladores y no es necesario vaciar el agua para sellar las grietas. Es importante detectar fugas a tiempo para proteger tu piscina y tu inversión. Con pruebas sencillas como la del cubo o el test de colorante, puedes comprobar si hay pérdidas de agua, pero cuando la fuga es compleja o hidráulica, lo mejor es ponerse en contacto con una empresa especializada en rehabilitación de piscinas.
El equipo cuenta con formación y experiencia, y además brinda consejos personalizados que son muy útiles para mantener la piscina correctamente. Si quieres una piscina funcional, debes hacer un chequeo de fugas al inicio de cada temporada, para garantizar el buen estado de tu instalación. También debes realizar chequeos tras cambios importantes como vaciados, reparaciones, movimientos de tierra o mantenimiento profundo.
Si tu piscina presenta problemas de fugas de agua, debes contactar con un especialista en este sector, ya que usa equipos avanzados y garantiza que la reforma se realice de manera eficiente y dentro de los plazos establecidos. El especialista soluciona el inconveniente de la fuga y establece un plan de mantenimiento regular. Esto asegura que la piscina se mantenga en perfectas condiciones durante años, manteniendo su apariencia y funcionalidad.
En este mantenimiento, el especialista se encarga de la limpieza periódica de la piscina, la revisión del sistema de filtración, la comprobación de los niveles de cloro y pH, y la aplicación de productos antialgas. Antes de elegir a la empresa, debes considerar su formación, experiencia y los resultados de sus trabajos anteriores.